El especialista en Derecho Constitucional concluyó “que la comunicación en el país navega entre cosas viejas y cosas nuevas y aspiraciones que no se cumplen en cuanto a regulación”.

Santo Domingo, República Dominicana (Septiembre de 2021).  El periodista y abogado, Carlos Manuel Estrella, consideró que la primera responsabilidad de los periodistas y las periodistas consiste en decir lo que entienden que es la verdad, aunque duela o moleste.

“Su responsabilidad ética es estar al servicio de la verdad, para eso existe el periodismo. El periodista es el historiador de cada día, el notario público entre comillas de la vida diaria”, dijo Estrella.

Exhortó a los periodistas que participan en las clases virtuales del Diplomado de Periodismo Ético a entenderlo así y asumirlo en la práctica diaria.

El objetivo de la clase fue dialogar sobre las leyes vinculadas al derecho de prensa y a la libertad expresión en el país. El Diplomado de Periodismo Ético es organizado por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo y de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, así como la Universidad Autónoma de Santo Domingo y el Colegio Dominicano de Periodistas.

El especialista en Derecho Constitucional dijo que la ética periodística no es teoría, es ejercicio práctico cotidiano, es ejemplo y forma de vida.

“Es un reto diario que tenemos que cumplir con las obligaciones intrínsecas que tenemos en el ejercicio de nuestra labor, bajo el entendido que es de una trascendencia extraordinaria en la sociedad”, manifestó el catedrático universitario.

También agregó que los medios de comunicación tienen una dualidad porque son un negocio en el ejercicio de la libertad del comercio, pero implican un servicio público y ahí se presenta el dilema entre ética y negocios.

Indicó que en la actualidad el impacto de los medios de comunicación es mayor por la explosión tecnológica, la invasión de la privacidad y surgen los naturales conflictos a partir de los límites, las fronteras de la esfera íntima de la realización y actuación de cada persona que incluye su domicilio que tiene un carácter sagrado y los derechos a honor e imagen personal que cotidianamente son estropeados de manera impune en las redes sociales.

“Es un tema que amerita de profundas reflexiones, debe sin embargo en el ejercicio cotidiano  prevalecer los principios del rigor periodístico y entender en cuanto a la objetividad que se aspira, no así la independencia ni la imparcialidad, el asunto de que el principal compromiso ético del periodista es servir a la verdad”, agregó.

En ese sentido, dijo que entonces se tendría que pensar qué es la verdad, cuál es la verdad, y la verdad no es nunca de una sola forma o no es igual para todos, pero la verdad entendida desde el punto de vista filosófico como la realidad objetiva de las cosas.

Refirió que el periodismo implica una serie de responsabilidades que hay que tomar en cuenta a la hora de informar, no solo de comunicar. “El deber fundamental que tenemos es de informar, porque podemos comunicar y no informar o sencillamente comunicamos y desinformamos”, dijo Estrella.

Indicó que en la actualidad hay un exceso que trasciende los límites legales en el uso y abuso de las redes sociales y más que libertad de expresión y difusión del pensamiento “asistimos a una suerte de libertinaje”.

Sostuvo que también hay contextos económicos y políticos que han cambiado en los medios de comunicación. En ese sentido, se refirió al cambio de formato en los medios impresos por la situación de asfixia económica que vive el sector.

Las legislaciones

En su exposición presentó una mirada a las legislaciones nacionales como la Constitución de 2010, el Código Penal en la parte sobre difamación e injuria, la Ley 6132, la Ley 10-91 que crea el Colegio Dominicano de Periodistas, entre otras. También abordó las legislaciones externas vinculantes por mandato de la Constitución.

Sostuvo que a partir de la Constitución reformada en 2010, el derecho a la comunicación adquiere otra dimensión, que amplía su ámbito y que lo vincula umbilicalmente a la información. Indicó que la información es un bien público y un producto de primera necesidad que debe ser veraz y oportuna para que tenga utilidad. En este aspecto, abordó el derecho a la información como un bien jurídico colectivo.

Señaló que el artículo 49 de la Constitución establece privilegio a los periodistas, pero también responsabilidades y estás a su juicio tocan a la ética. Por esa razón, sostuvo que la Constitución le otorga privilegios exclusivos al periodista que no los tiene ningún otro profesional. “Ningún otro profesional tiene un secreto profesional con una protección constitucional”, enfatizó.

Precisó que el otro privilegio importante es la cláusula de conciencia que se trata de la voluntad particular del periodista de abandonar un trabajo sin tener riesgo de perder sus derechos adquiridos por un tema de cambio ideológico o desacuerdo con la línea informativa editorial de un medio.

Sin embargo, explicó que estas atribuciones necesitan de un desarrollo legislativo que no se tiene y se ha practicado poco. Indicó que sobre la cláusula de conciencia no conoce de ningún caso y los periodistas no la ejercen.

En otro aspecto, el catedrático universitario trató el tema de la autocensura como freno a la libertad de expresión. Señaló que la legislación mediática dominicana no establece la censura previa como límite a la libertad de expresión y difusión del pensamiento.

Sin embargo, especificó que en un estudio de la UNESCO y el CDP casi la mitad de los periodistas en ejercicio rehusaron hablar de censura y autocensura y el 30% admite que si se ha autocensurado. “La autocensura supone un grave conflicto de naturaleza ética”, dijo.

Recordó que el análisis del desarrollo mediático en República Dominicana elaborado por la UNESCO y el CDP en 2015 afirma que los medios no tienen tradición de autoregulación.

Concluyó que la comunicación en el país navega entre cosas viejas y cosas nuevas y aspiraciones que no se cumplen en cuanto a regulación

Perfil de Carlos Manuel Estrella

Es magister, con experiencia laboral profesional y docente es Catedrático de Derecho Constitucional, Derecho Administrativo y Derecho Internacional Público de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Recinto Santiago, además es profesor adscrito de la escuela de Ciencias Políticas de la UASD.

Es profesor y cofundador de la Escuela de Comunicación Social de la PUCMM, facilitador de los cursos de Formación Política de UNIBE- USAID.

Fue jefe de Redacción y Director Adjunto del periódico La Información, gerente de Relaciones Públicas y Asuntos Legales, Codetel división Norte; igualmente se desempeñó como encargado de Prensa de la PUCMM y Relacionista del Aeropuerto Internacional del Cibao.

Relacionista de Expo Cibao, de la Cámara de Comercio y Producción y del equipo de béisbol Águilas Cibaeñas. Expresidente de la Asociación de Cronistas Deportivos de Santiago (ACDS)., Expresidente de la Asociación de Baloncesto de Santiago (ABASACA) y ex miembro del Comité Permanente del Salón de la Fama del Deporte de Santiago. Ha sido reconocido por instituciones académicas y culturales.